El diseño de páginas web para negocios pequeños tiene una dificultad propia: en un taller, una oficina de impuestos o una empresa de remodelaciones no hay nadie que escriba textos, elija fotos y revise cada pantalla. Así que nos encargamos nosotros de casi todo y a ti te pedimos solo lo que sabes tú.
Una página de negocio tiene dos lectores. El cliente, que quiere saber enseguida si haces lo suyo, si atiendes en su ciudad y cómo contactarte. Y Google, que necesita entender qué ofreces para mostrarte cuando alguien lo busca. A los dos se les contesta igual: con una página clara para cada servicio.
Muchas están escritas desde dentro, con la historia del negocio arriba y el contacto al final. Nosotros les damos la vuelta y empezamos por lo que escribe tu cliente en Google.
Si vendes productos, lo que te conviene es una tienda en línea. Si pagas anuncios, conviene una página propia para cada campaña, como contamos en landing pages. Y si ya tienes un sitio con visitas, en rediseño web explicamos cómo lo renovamos sin perder lo que Google ya muestra de él.